miércoles, 5 de noviembre de 2014

Pinocho no le está haciendo cosas raras a Campanilla

¡Madre del amor hermoso, de lo que me acabo de dar cuenta! No, querido Lector (y espero que suscriptor, así que arreando... sin presiones), no soy una enferma mental que se deleita viendo como entrañables muñequitos de madera hacen de las suyas con haditas con malas pulgas. Al menos, no aquí. No delante vuestro. Cuando no mires ya será otra cosa... o no.
En fin, en principio, en cualquier tiempo de la historia, sólo quería aclarar que NO HA SIDO INTENCIONADO, repito NO HA SIDO INTENCIONADO. Yo ya estaba hasta las narices de hacer mi cabecera, que me ha costado dos horas y media porqué no tengo la menor idea de cómo van estas cosas... Hasta un pingüino surfero rastafari lo haría mejor... Maldito pingüino surfero rastafari... Te arrancaré el estómago y haré sushi con lo que haya dentro. 
(Estoy volviendo a delirar, es que es muy tarde, oiga).
Repito que si parece rara la imagen NO HA SIDO INTENCIONADO, aunque si mi querido Lector (y ahora espero que suscriptor, sino arreando... sin presiones) se ha sentido incómodo y/o conmocionado ante dicha visión, prometo que cuando tenga tiempo y ganas haré un rediseño de la cabecera. Y de mientras para compensar... Una hermosa e inocente canción de nuestra infancia.


Porqué, qué hay más hermoso e inocente que un preadolescente que podría tener cien años rapte (a base de sugestión) a tres hermanos y a un peluche y les anime a matar a piratas e indios?
*Nota de Lily Bell: Adoro Peter Pan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar! Me interesa mucho tu opinión y aportes!
Recuerda no insultar y blablabla, si te da pereza leerte las reglas, básicamente no insultes, no hagas bombardeo de comentarios y spam el justo, aunque si tiene que ver con la entrada sí :)
Besitos!
-Lily