martes, 7 de julio de 2015

Querido chico de mis sueños:

(Continuación de Querida Princesa)


Querido chico de mis sueños:

¿Existe el destino? Me llevo haciendo la misma pregunta desde que hace casi un año la pequeña Mildri encontró gateando por la arena una botella arrastrada por las olas. Recuerdo que corrimos todos para evitar que se dañara con el objeto. Cuál fue mi sorpresa cuando, poco después descubría que la botella contenía una carta… Para mí. Ay, cuántas emociones me asaltaron a la vez. Mi primer instinto fue romperla en pedacitos y pisotearla. Por supuesto, lo hice. Por supuesto, me arrepentí. Y por supuesto guardé los trocitos hasta que me sintiese con valor para volver a leerla.

Hoy la he leído de nuevo. La fortuna es caprichosa y ha querido que justamente hoy, diecisiete de febrero, se cumplan dos años desde que de tu puño y letra naciera esta carta. Y qué caprichosa sigue siendo la fortuna pues precisamente te redacto la respuesta desde tu propio castillo… pocas horas después de tu funeral. Funeral. Qué palabra tan oscura, tan lúgubre. Prefiero “despedida”. Aunque no sería justo, sería mentir, pues yo no me despedí de ti cuando esta tarde tiraron al mar las cenizas del rey con el que llegué a soñar compartir mi vida. No lo hice entonces y no estoy segura de hacerlo ahora. Tengo miedo de decirte adiós para siempre. Los ojos se me llenan de lágrimas y estoy emborronando mi caligrafía. Ahora vuelvo.

¿Sigues ahí? He estado dando un paseo por el balcón de tu alcoba. Se ven pocas luces encendidas, pero las estrellas brillan con fuerza sobre tu reino. Idunn y Mildri duermen como angelitos encima de su padre, que ronca como un oso de las cumbres. Mildri ha pataleado e Idunn ha llorado hasta que ambas han conseguido que les dejemos sitio en nuestra cama. Somos una familia feliz ¿sabes? Y en unos meses seremos uno más. Personalmente, espero que sea el último. Estos bebés Bjorman son enormes desde incluso antes de nacer. Y pensar que tengo que pasar por otro parto… Lo siento, creo que hablo demasiado. Escribo. Demonios, ¿por qué no existirá la tinta borrable?

He vuelto a salir a dar un paseo. No sé como continuar con la carta, ni siquiera sé si quiero continuarla, pues eso significaría que tendría que terminarla. Y sigo sin saber qué decir… Así que diré la verdad, sin tapujos. Quisiste matarme, matar a mi hermana y apoderarte de nuestro reino. Y tal vez nunca llegaré a perdonarte por eso. Espera, espera, he dicho “tal vez” (maldita tinta). Las cosas eran más sencillas, cuando tú eras el príncipe ambicioso que me sedujo para hacerse con el poder. Era más sencillo odiarte, creer que eras el malo. Era más sencillo saber que yo era la única que aún guardaba algo en mi corazón, el recuerdo de una noche mágica en que la puerta hacia el amor se abrió de par en par hacia nosotros. No me malinterpretes, amo a Kristoff con todo mi corazón, más de lo que jamás soñé que amaría a alguien. Y eso no es fácil, pues durante toda mi vida soñé con cómo sería éso a lo que llamaban “amor”. Con Kristoff soy feliz. Es la persona más dulce y noble que jamás he conocido. Pero… Ay, siempre hay un “pero”. Demonios, ya he agotado el tintero

Vuelvo a estar aquí, Hans. Como te iba diciendo… (Me arrepentiré de esto)… No te he olvidado. Amo a Kristoff, es el hombre de mi vida, el padre de mis dos hijas y de mi futuro bebé, mi príncipe azul, la persona junto a la cual quiero envejecer. Pero el primer amor no se olvida, ¿sabes? En tu carta me dijiste que lo que sentimos esa noche bajo las estrellas fugaces fue algo real, algo verdadero. Yo también lo creo. Lo he reprimido todos estos años, debo decir que no fue muy difícil, pues todos te odiábamos, no te voy a engañar. Oh, pero qué descarada soy. Ni siquiera logro tener tacto escribiéndole a alguien que está muer Oh, cuánto odio esta tinta. Verás, trataré de ser sincera sin ser demasiado ruda. Todos te conocíamos como “el usurpador del sur”, nunca hablábamos de ti si no era para acompañarlo de burlas o palabras malsonantes. Y eso entre mi hermana la reina, Kristoff y yo. Imagínate el pueblo llano. Por eso no me fue complicado ocultar mi melancolía y mi eterno corazón roto bajo capas y capas de desprecio. Kristoff me hacía la mujer más feliz del mundo, pero ¿qué ocurría con ese minúsculo pedacito de corazón que aún te pertenecía a ti? Que dolía. Y te odiaba por lo que me habías hecho, pero más me odiaba a mí por dejarme engatusar y por seguir sintiendo algo por ese “usurpador” que casi logró que mi hermana Elsa y yo muriésemos.
Durante estos años de sentimientos confusos han pasado muchas cosas. Muchas cosas buenas, podría nombrarte a las dos mejores “cosas” que me han pasado en la vida: Mildri e Idunn. Mis niñas queridas y mis pequeñas princesas. Pero ahora que sé que la vida a ti te fue de mal en peor desde el incidente de Arendelle… ¿Qué debo pensar? ¿Cómo debo actuar? Tu madre, la reina Margaretha está rota de dolor. A nuestra llegada para tu despedida me mostró en secreto las pocas cartas que no te habías atrevido a lanzar al fuego. Me contó que lo hacías para que de alguna manera ese sentimiento que una vez floreció bajo las estrellas no muriese jamás. Pero eso ocurrió hace años, yo estoy casada y enamorada, además de con dos hijas, sin olvidar mi futuro bebé, y tú… Bueno, tú no estás. Las Islas del Sur han quedado sin heredero, pobres como nunca y con una regente anciana y sumida en la más profunda depresión. Por la mañana habrá un Congreso oficial en el que la reina Margaretha y yo, además de varios nobles de los dos lugares, parlamentaremos sobre anexionar Las Islas del Sur como un principado de Arendelle. ¿Te imaginas? Mi nombre completo sería: Princesa Anna María Idunna Gunhilda de Arendelle y Las Islas del Sur. Vuelvo a quedarme sin tinta

Ya amanece, Hans, el reino empieza a despertar y pronto lo harán mis niñas. Por no hablar de Kristoff. ¿Qué cara pondría si supiese que me he pasado la noche en vela escribiéndote? Oh, cállate estúpido gallo del patio. Necesito unos minutos más. Debo despedirme. Por primera vez en años soy sincera conmigo misma y admito que te amé en un pasado y es posible que una parte de mí aún te ame. Pero tú ya no estás entre nosotros y yo ya no soy esa niña que corría por los pasillos buscando un príncipe azul. Hoy te dejaré marchar junto a esta carta. Hoy el trocito de mi corazón que aún estaba habitado por ti debe quedar libre. Del mismo modo que quiero que tu alma, donde quiera que esté, quede libre de la culpa y el tormento que sufrió los últimos años de su vida. Porque tú, Rey Hansel Edvard Sigmund de las Islas del Sur, quedas perdonado, desde ahora y para siempre.

Arrojaré la carta al mar, en la misma botella en la que Mildri encontró la tuya, pues es donde reposan tus cenizas y quizás así puedan llegarte mis palabras.

Idunn se ha despertado.

Descansa en paz, chico de mis sueños.

Yo… Adiós.

Anna♣


Qué queréis, una tiene derecho a ponerse sentimental y pastelosa. Cómo la mayoría de mis escritos se lo dedico a Chío. Chica, no sé que tienes que al escribir me acuerdo de tí. ¡Porque nosotras sí amamos y entendemos a Hans! Y a Apple

Si hay alguna falta o incongruencia soy así, casi nunca reviso mis escritos hasta que ha pasado un tiempo. Creo en la palabra viva :D O simplemente es muy tarde y soy muy vaga, creed lo que prefiráis xD

Me voy tres días a la Costa Brava a hacer el vago y tumbarme en la piscina :3 Porqué yolo.

Besitos!

-Lily

La puerta hacia el amor se abrió, se abrió, se abrió, la puerta hacia el amooooooor

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Qué bien que te haya gustado Yuka, me alegro mucho *__*
      Besitos!

      Eliminar
  2. ¡Hola Lily!

    Aww, ¡muchísimas gracias por dedicarme este escrito! ¡Nosotras sí que entendemos a Hans y a Apple!

    Pobre de mi Hans. Es que nadie me lo entiende. ¡Él es solo un pobre chico lastimado! Ni siquiera tomó malas decisiones; simplemente no tenía elección. Debo decir que el nombre de la carta es hermoso. Me tiene cautivada eso de "Querido chico de mis sueños". Sonó muy dulce. Refleja a la perfección las ilusiones infantiles de Anna.

    Otro tema muy curioso es el detalle de que pusieras los nombres completos de Anna y Hans. La carta está muy bien redactada, es muy fiel a la personalidad torpe y algo charlatana de Anna y expresas exactamente como ella lo haría.

    Y pues, ya sabes lo mucho que me gusta el Hanna. :D

    ¡Te quiero! :*

    PD: Soy como la lluvia; piensas en mí y te inspiras jajaja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Chio!
      Sí, deberíamos formar un club de gente solidaria y amorosa que ama y entiende a los que todos odian xD
      Pobrecito, yo es que prefiero pensar que era una cabeza de turco y que había alguien detrás... Ay mi Hans qué mal lo dejan :C Gracias ^^ La verdad el título suele ser lo último que se escribe pero a mí me vino a la cabeza escribir "querido chico de mis sueños" y me acordé de la carta de Hans y Anna que había dejado a medias xD
      Gracias! Busqué nombres que quedaran bien jaja
      Yo también adoro el Hanna y el Helsa, pero más el Helsa... No pierdo la esperanza.
      Te quiero! Besitos!

      Eliminar

Gracias por comentar! Me interesa mucho tu opinión y aportes!
Recuerda no insultar y blablabla, si te da pereza leerte las reglas, básicamente no insultes, no hagas bombardeo de comentarios y spam el justo, aunque si tiene que ver con la entrada sí :)
Besitos!
-Lily