sábado, 29 de agosto de 2015

Top 10: Películas Disney

Hola neverlanders!
Morid conmigo de cuteness *-* Y eso que aún no se ha metido el piececito en la boca *-*
Bueno estoy feliz de anunciar mi regreso definitivo al blog, ya había vuelto hace bastante a Barcelona pero estaba en plan flojo, muy vaga para ponerme realmente al día. 
Pero ya estoy aquí! **música heroica de fondo** Y como quiero hacer algo memorable, haré una entrada que debería haber hecho hace casi unos 10 meses (sí, casi 10 meses tiene mi pequeño blog, crecen tan rápido, dentro de nada estará en la universidad y solo lo veré en Navidad T__T), mis 10 películas Disney favoritas
Antes de empezar, si no habéis votado en la encuesta del lateral del blog, os animo a hacerlo, que la cosa está muy reñida!
<------ Justo aquí :D (creo que un poco más arriba)
Sin más dilatación jejejeje aquí os las presento!

10. Ups...
Vale, he hecho trampas! Soy incapaz de poner una en el último lugar porque siento que descuidaría a películas que me tienen el corazón completamente robado... Así que sintiéndolo mucho hago trampas... Sé que estáis consternados porqué "el clásico más aclamado de todos los tiempos" aka La Bella y la Bestia esté en décima posición, pero es que al hacer la lista me ha parecido que había otras pelis a las que les guardaba más cariño que a ésta... Pero bueno, haciéndole trampas a las trampas (?) me atrevería a decir que de las nueve que están en décima posición LBYLB sería de las primeras (menudo trabalenguas...). Así que quiero hacer una mención especial a estos grandísimos clásicos, sin despreciar a ninguno, pues aunque si hacemos la suma sean 18, éstas siempre serán de mis películas favoritas:
Tiana y el Sapo, Lilo y Stitch, La Bella y la Bestia, 101 dálmatas, Blancanieves y los siete enanitos, La Dama y el Vagabundo, Aladdin, Hermano Oso y El Jorobado de Notre Dame


9. La Cenicienta
Mi princesa favorita (junto a la maravillosa Ariel), la más trabajadora, la más soñadora y quizás la reina de Disney... Es un clásico memorable y entrañable donde los haya, la trama es sencilla pero cautivadora, es una historia que como dice mi amiga Liv nos la han contado mil veces de mil maneras... Aunque yo creo que ninguna le llega a la suela del zapato al precioso clásico de 1950.
Si debo destacar algo malo es la canción de "Bibbidi Bobbidi Boo", me parece que la que debió ser nominada al Oscar es "A dream is a wish your heart makes".
También se me hacen adorables los ratoncitos (adoro a Jaq y Gus, siempre diré que son igualitos que mi hermano y mi primo), Bruno y hasta el caballo. 
Además, yo creo que la sensación de rechazo, de rabia e impotencia que te provocan las hermanastras y en especial Lady Tremaine pocos villanos lo consiguen... 
Por no hablar del vestido más hermoso de todos los tiempos, ese vestido plateado-azulado brillante como mil estrellas que cautivó al Príncipe (y a mi). Además, no es solo el vestido, Cenicienta tiene una belleza y gracia natural sólo comparable a la de Aurora, y está preciosa aunque vaya vestida de harapos o de sirvienta (aunque nada como el maravilloso vestido del baile).
Por ésto y por mucho más, tengo a La Cenicienta en mi top.


8. La Bella Durmiente
(Wait... Elizabeth Taylor se nos acaba de colar en el blog! Bienvenida Liz!)
Muchos sabréis que en mis inicios como blogger... Digamos que no las tenía todas con la Princesa Aurora. Y que incluso de reseñar su película tiempo después no logré hacer las paces... ¡Pero finalmente lo conseguí! La Bella Durmiente siempre me ha parecido una de las películas más cuidadas, delicadas y hermosas, y después de aceptar a Aurora como parte de mi Disney Ohana, esta maravillosa obra de arte subió hasta límites insospechados... Cada vez que veo la película es un festival de sensaciones para la vista y el oído y el corazón, todo está cuidado a la más absoluta harmonía y perfección.
Cada vez que veo a Aurora me maravillo como si estuviese viendo a una ninfa de los bosques, con esos pasos tan ligeros que parece que vaya bailando sin apenas rozar el suelo, cuando canta "I wonder" y el corazón se derrite... Realmente ésta es una película para verla y dejar que te absorba, disfrutar de cada detalle. Para luego acabar y decir "wow, pero ¿qué acabo de ver?". Creo que La Bella Durmiente y Tiana y el Sapo son las dos películas con mejor animación 2d que he visto hasta ahora.
Y no puedo dejar esta película sin hablar de Felipe, el príncipe entre los príncipes, el más apuesto, caballeroso y guerrero. Su aparición en el bosque es sublime, y el vals... Sólo diré que quiero bailar ese vals cuando me case *-*


7. Enredados
¿Sorprendidos? Es un poco fuerte pasar de La Bella Durmiente a Enredados y creedme, sé de lo que hablo. A pesar de que ame la película, su animación me parece de lo peor de Disney... Pero ¿sabéis qué? Prefiero hablar de las cosas buenas :)
La verdad, cuando se estrenó Enredados yo estaba un poco viviendo en los mundos de yupi. Tenía catorce años, llevaba pocos meses con mi novio y me preocupaba más de hacerme fotos con gafas de sol poniendo morritos y de llevar pantalones y tops ajustados que de otra cosa (tu, sí tu! no me juzgues, todos tenemos pasado oscuro). En fin que cuando empecé a ver pósters y anuncios me pareció una peli parodia tipo Shrek y no le di importancia. Ni siquiera pensé que era de Disney. La ignoré completamente durante dos años.
Y cuando ya cumplí mis dieciséis y empecé el bachillerato y ya dejé de ser una choni fue cuando empecé a tener mis problemas de salud. Un día, sin saber qué hacer, totalmente desconcertada porqué no sabía qué era lo que me pasaba, por qué estaba enfermando poco a poco, me dio por ver Enredados. Y mi vida cambió.
Fue como si me hubiese estado asfixiando durante años y de repente abrieran una ventana. 
Con Enredados regresó Disney a mi vida, regresó el amor por las princesas, las canciones y los clásicos. 
Cómo no, decir que me identifiqué inmediatamente con Rapunzel. Yo era una adolescente que iba enfermando poco a poco, iba perdiendo amigos, mis traumas infantiles volvían, mis problemas familiares se incrementaban... Y allí había justo en frente de mí una chica que se sentía tan asfixiada como yo, deseando salir de la torre y empezar su vida. 
Con Rapunzel canté que quería que mi vida comenzara, con Rapunzel grité a los cuatro vientos mis sueños y con Rapunzel lloré a la luz de los farolillos. Enredados fue un soplo de esperanza que estuvo allí cuando empecé a enfermar y me estuvo acompañando durante los años más duros de mi vida en que me encerré en mi propia torre. El resto, como se dice, es historia. Y perdonad por contar esta historia y no centrarme en los puntos buenos de la peli. Supongo que todos los sabéis (los puntos buenos digo), en cambio esta historia necesitaba ser contada. Sobretodo porque ahora, después de tantos años enferma estoy consiguiendo salir de mi torre y en parte se lo debo a la pequeña Rapun, que estuvo allí infundiendo esperanza desde el principio.



6. Hércules
Seguro que no todos imaginabais que esta peli estaría tan arriba, ¿a que no? Pues ¡SORPRESA! :D Hércules es una de las películas que adoro desde bien pequeñita, y Hércules fue uno de mis amores platónicos en mi infancia (también estuvieron John Smith, Simba, Tarzan, Kovu... y alguno más que ahora no recuerdo) y Meg es tan genial! La he adorado toda mi vida, aunque evidentemente no siempre entendí su comportamiento. Cuando era pequeña creía que "era mala y se volvía buena porqué se enamoraba de Hércules". Y para que una "mala" le gustase a la pequeña Lily (siempre diré que soy más de héroes que de villanos) es que tenía que ser una mala genial genialosa. Tampoco entendía muy bien qué eran las Musas ni qué pintaban en la película, cuál era su función, y por qué a veces eran humanas y a veces se convertían en estatuas (cosas de tener siete años) pero bueno, me gustaba como cantaban, aunque me daba rabia cuando cantaban la canción de Meg, no entendía nada y me ponía muy nerviosa ._. Por eso será que no tengo recuerdos de ver mucho esa parte de pequeña, seguramente me la saltaba xD
Hércules me gusta porqué tiene una unión de elementos muy potentes: Un protagonista que debe encontrarse a sí mismo, una co-protagonista que se balancea entre el bien y el mal, un secundario que no sólo es gracioso sino que además es un diseño atractivo (Pegaso), otro secundario que hace la función del "maestro sabio" que te sabe tocar el corazón, un pedazo de villano como pocos han habido con una carisma que roza la ilegalidad, y por último una banda sonora impresionante, gracias en su gran parte a las reinas de la película, las Musas. Toda esa combinación, además de un humor constante en la película, lo que no hace que sea menos seria pues puede llegar a ser hasta trágica, hace que sea un clásico que disfrutan niños y no tan niños.


5. Pocahontas
Llegamos a la zona de las sagradas.
A pesar de que en estos últimos años he preferido a muchas princesas por encima de Pocahontas, su película desde pequeña es de mis favoritas. Y por cierto, vuelvo a adorar a Pocahontas con todo mi ser. 
Creo que lo que transmite este clásico, las palabras no lo abarcan y es muy posible que estéis de acuerdo conmigo (asumo el riesgo). El personaje de Pocahontas me parece muy completo, es quizá la princesa con la personalidad más marcada y completa. Y sin duda, como muchos dicen, la más sabia de todas. Es irónico, pues se suelen referir a Pocahontas (junto a Mulán) como "la princesa guerrera" cuando todo que hace la pobre en el clásico y la secuela es precisamente intentar evitar guerras y promover la paz y el respeto.
Es una película con secundarios sumamente entrañables, como el hiperactivo y loco Meeko, el testarudo Flit, el histérico Percy, la grandiosa fuente de sabiduría y querida por todos Abuela Sauce y la inolvidable y leal Nakoma.
Además, tiene un villano potente a mi parecer. Sé que aquí muchos discreparéis que si Ratcliffe es ésto o lo otro, pero a mí me parece (muy odioso, eso sí, pero mucho) un villano que sabe lo que quiere, y consigue hacer mucho ruido y mucho daño, mucho más que otros villanos.
Pocahontas es una película que aunque de pequeña la veas y te quedes con el recuerdo de la historia de amor, la guerra evitada y otras cosas, es cuando vas siendo más mayor que te das cuenta de la enorme connotación que tiene esta historia, cuantas frases célebres y enseñanzas nos pasaron desapercibidas, podemos sentir el sufrimiento de Thomas, de John Smith, de Nakoma, de Powhattan, de Kekatta (el chamán) y hasta de Koccum. Todos los personajes, incluso aunque salgan poco como Kekatta tienen una gran profundidad e importancia en los acontecimientos.
Por no hablar de la mayor historia de amor jamás creada en Disney. Nunca habrá romance más hermoso que el de Pocahontas y John Smith y quien diga lo contrario miente o tiene otra opinión, tambien puede ser. El modo en cómo se complementan, como aprenden el uno del otro, como aprenden incluso sobre sí mismos, el hecho de pertenecer a culturas opuestas y enfrentadas... Es todo tan potente, tan emotivo, que es imposible no emocionarse y sentir la piel de gallina en cada escena, desde que se conocen en medio de la bruma hasta la despedida del acantilado... Ya estoy llorando. No puedo seguir hablando de esta peli. Siguiente, plis.


4. Mulán
La verdad, Mulán y Pocahontas están muy igualadas en mi top de pelis, así que seguramente estén cambiando de posición del 4 al 5 y del 5 al 4 según el día, aunque generalmente gane Mulán.
Con Mulán me pasó como con Pocahontas, la adoraba de pequeña pero durante una época la tuve bastante abandonada, aunque ahora vuelve con más fuerza que nunca. El hecho de que sea de las pelis favoritas de mi novio también ayuda, todo hay que decirlo :) Es una gozada poder compartir el amor a Disney con la persona más importante de tu vida, pero cursillerías las justas, hablemos de Mulán que precisamente no se está para cursillerías.
Una de las cosas que más me gusta de Mulán es que es una joven completamente normal. Muchos se refieren a Bella como la princesa más "natural" pero yo creo que Mulán tiene una naturalidad comparable e incluso superior. Se nos presenta como una chica torpe, muy insegura de ella misma, que no quiere decepcionar a su familia y que se prepara para lo que la sociedad espera de ella. 
Los secundarios son geniales. Soy muy fan de Mushu, de su genial doblaje y de las salidas que tiene, pero también adoro al "Trío Calavera" (Yao, Lin y Chen-Po) y a la familia de Mulán sobretodo al honorable Fa Zhou.
Shang es un personaje que me encanta, la verdad nunca lo he considerado como parte de los príncipes Disney (no sé por qué sinceramente) pero es un personaje masculino que me encanta. La enorme presión que tiene sobre sus hombros, sus sentimientos encontrados con Ping y Mulán (porqué quien diga que Shang no tiene sentimientos encontrados con Ping, ahora sí, miente), la tragedia de la muerte de su padre el general Li y el peso de tener el destino de China sobre sus hombros. Y nunca perder ese porte sereno a la vez que guerrero y sexy.
Mulán es una película revolucionaria, tanto respecto a la época en que se ambienta como a la nuestra misma. Pocas veces o ninguna habíamos visto a princesas o chicas Disney tan involucradas en una guerra, con el destino de un imperio en sus manos, peleando cuerpo a cuerpo con el enemigo y directamente chicas tan "poco femeninas". Con ésto no quiero decir que las demás princesas sean débiles (todos sabéis que soy defensora de todas y cada una, especialmente las clásicas), sino que Mulán presentó un nuevo modelo de personaje femenino, y que aunque muchas veces sea la eterna olvidada, estoy segura de que los Disneyfans de corazón sabemos que es uno de los mejores personajes femeninos. Y en mi opinión de las mejores películas.


3. La Sirenita
Ariel siempre ha sido mi princesa favorita desde que tengo memoria, y La Sirenita siempre ha sido mi película de princesa favorita. Nunca ha habido otra princesa ni otra película. Simplemente es de lo mejorcito que hay en Disney.
La Sirenita siempre me ha parecido la película más revolucionaria de Disney, y Ariel el personaje más revolucionario. Lo sé, lo sé. Quizá no tiene el mejor mensaje, ni es la más valiente, la más guerrera ni la más gentil. Pero supuso un cambio enorme en cuanto a la concepción de los personajes femeninos. Antes de Ariel había chicas como Blancanieves, Cenicienta y Aurora, bellas, delicadas y gentiles (nunca débiles). Incluso podríamos hablar de Wendy, Alicia o Anita (Campanilla es un caso aparte). Ariel fue el primer personaje que rompió con el estereotipo de chica bella y gentil para dar paso a la joven explosiva, intrépida, imperfecta e inconsciente pero que aún así todos amamos.
Además, La Sirenita fue la película que inició el Renacimiento Disney, una década de maravillosos clásicos que figuran en la mayoría de películas preferidas por el público.
También dejó de lado villanas intimidantes, calculadoras y atractivas como Grimhilde, Lady Tremaine o Maléfica para dar paso a Úrsula, una villana con altibajos emocionales, un diseño que no pretende ser atractivo y sobretodo alejada de la frialdad de sus predecesoras.
La banda sonora es memorable. Conocerás a muy poca gente que no sepa cantar "Under the Sea" aunque ni siquiera les guste Disney. "Part of Your World" se ha convertido, al menos para mí, en todo un himno y el reprise es de mis escenas favoritas de todo Disney. Sé que la animación no es de las mejores, pues le sacan cada plano a Ariel que la pobre a veces puede llegar hasta a tener cara de pescado, pero eso no quita que se vea siempre fabulosa con su melenaza pelirroja al viento y los ojos más expresivos de Disney.
Además, algo que he estado pensando últimamente, es que todos tenemos un poco de Ariel dentro. Hay personas que se pueden identificar con Bella, con Elsa, con Aurora, con Mulán... Pero no todas podemos ser Bella, Elsa, Aurora o Mulán. En cambio todos podemos ser Ariel. Me explico mejor:
Ariel en mi opinión es la representación de las emociones más reptilianas, más primarias. Todas las personas en el mundo, al menos una vez en su vida habrán hecho como Ariel: actuar rápido, por instinto, dejarlo todo por una motivación. Ariel lo hace por fascinación hacia el mundo y por amor hacia Eric. Pero puede ser cualquier otra motivación, puede ser la sed de conocimiento, puede ser tu trabajo soñado, puede ser por un amigo. Pero todos tenemos algo de ese espíritu de Ariel, ese que hace las cosas sin pensar simplemente porque su corazón lo desea por encima de todo, por encima incluso de las consecuencias. 
Y por eso La Sirenita siempre será mi película de princesa favorita, es posible que no esté en segundo y primer lugar porque ya tengo muy arraigado que las dos siguientes películas son la primera y la segunda, quizá de tanto decirlo, pero eso no quita que crea que La Sirenita es una película que todo el mundo debe ver al menos una vez en su vida.


2. Tarzán
Bueno qué puedo decir... Si no he visto tres mil veces esta película por imposición de mi hermano pequeño (justo después de que me obligara a ver Toy Story 2) no la he visto ninguna. Al final el roce hace el cariño, y en mi caso la fricción hasta que saltaron chispas hizo el amor verdadero película-Lily y Lily-película.
Nunca pensé que acabaría siendo mi película favorita, simplemente me la tragaba de niña una y otra vez hasta que ya de más mayor (seguramente después de mi regreso a Disney gracias a Enredados) me di cuenta que me sabía absolutamente TODOS los diálogos y TODAS las canciones sílaba por sílaba y entonces fue cuando descubrí que lo que pasaba allí es que me había enamorado del clásico.
Creo que Tarzán no está tan bien valorada como pueden estarlo películas mencionadas anteriormente, quizá por ser la última del Renacimiento está un poco apartada de las demás pelis de esa fantástica década.
Una de las cosas que más me gusta de Tarzán es su BSO. Adoro a Phil Collins, y sus canciones son (si tengo que valorarlo por conjunto y no individualmente) mis favoritas de todo Disney. Creo que pocas canciones transmiten tanto. Si además los mezclas con esa animación tan atrevida, esos paisajes africanos y las emociones fuertes que perduran desde el minuto 0 sientes que Tarzán es una verdadera joya infravalorada. 
No espera a que pasen los minutos y te planteen el nudo de la película, sino que desde el principio hay sucesos claves e importantes como la muerte del bebé de Kala y Kerchak, lo que hace que entendamos a Kala y Kerchak como personajes. Kala, una madre desesperada por recuperar el bebé que perdió (aunque sea de otra especie) y Kerchak, alguien que cerró su corazón para siempre después de la tragedia y que no va a permitir que un intruso sustituya al hijo que perdió.
Si nos ponemos a analizar los personajes no hay ninguno que esté de más o ninguno que sea débil como personaje y no esté a la altura. Quizá Tantor o el profesor Porter no son tan potentes, pero hay tantísimos sucesos durante la película, pasan tantas cosas que al final Tantor acaba siendo uno de los héroes del clásico y bueno, es evidente que sin la sed de conocimiento de Porter no habría habido película (miento, miento, no habría habido la segunda mitad, pues ya habían pasado muchas cosas hasta que llegaron ellos).
Sin duda, si debo quedarme con algo de la peli a parte de con la mejor BSO del mundo es con las relaciones que establece Tarzan. La relación madre-hijo con Kala me parece de las más tiernas de Disney. Como ella lo acepta, lo protege y lo defiende desde que es un bebé hasta que es mayor, animándole a que no se avergüence de lo que es, pues cree en él desde el principio. Con Kerchak, esa rivalidad de "puedes ser el hijo de mi compañera pero no eres mi hijo, no eres uno de nosotros", pero a la vez Tarzán va creciendo e incluso vence él al leopardo Sabor cuando debería haberlo hecho el cabeza de la manada. La pelea entre Tarzán y Kerchak para proteger a los humanos me rompe el alma. Y la inolvidable relación con nuestra pequeña Jane. Por ella trata de aprender, por ella trata de encontrarse a él mismo y saber lo que es y a donde pertenece, por ella incluso deja su hogar, la selva, para adentrarse en un mundo que será hostil para él y no lo aceptará, pero mientras esté con ella todo vale. Qué decir que Tarzán y Jane son mi héroe y heroína favoritos respectivamente. 
Si aún no te has enamorado de esta película no te preocupes, pronto lo harás en cuanto la mires con perspectiva. Y me culparás a mí de haberte enamorado de algo que no te puede corresponder porque claro, es una película (?)


1. El Rey León
¡Vaya ésto sí que nadie se lo esperaba! ¡Como si no lo hubiese dicho un millón de veces!
Lo que quizá no sabíais es que no siempre ha sido una película que me gustase. Hasta que yo tenía ocho años siempre preferí la secuela (y aún adoro a Kovu y Kiara), pero para el cuarto cumpleaños de mi hermano le regalaron la Edición Especial Dos Discos y a partir de allí... Bueno, me leonicé. No es que no me gustase hasta entonces, es que supongo que la había visto de muy pequeña y entre las hienas y el "fantasma" de Mufasa creo que me daba algo de miedito... Pero ¿para qué están los hermanos pequeños si no es para que les regalen películas chulas a ellos en lugar de a ti, y luego tú te enamores de esas películas y ellos se olviden? ¿Eh, eh? ¿Para qué están si no para eso? 
Además, El Rey León no es una película. Es LA PELÍCULA. Es esa película que amas aunque no seas Disneyfan, es esa película que hace llorar a grandes pequeños y medianos, es esa película que te transporta directamente a la sabana africana y de repente te ves envuelta de girafas (hola Amy) y cebras y no sabes como has llegado allí...
El villano creo que es mi favorito de Disney. Me encanta Scar. ¿Quién no adora a "Cicatriz"? A pesar de que por su culpa sigo traumatizada (ya llegaremos a eso) me parece un villano memorable. Perezoso, sarcástico, maquinador, aprovechado, con aires de grandeza, tirano... Pocos villanos hacen tanto daño como él. Destroza una familia, destroza la paz, destroza las manadas, destroza el Ciclo de la Vida y destroza toda la maldita sabana por no saber respetar el equilibrio... 
Y Mufasa. ¿Qué me decís del Gran Rey? Pocos personajes con porte tan majestuosos han existido en la historia de la animación. Mufasa es el guía que creo que todos necesitamos en nuestra vida, el que te explica sin tapujos ni adornos como son las cosas (sí Simba, nos comemos a los antílopes, pero son nuestros amigos xD) y el que lucha hasta la muerte para mantener a salvo a su familia. Y no voy a hablar de su muerte. No me hagáis hablar de su muerte porqué yo... Simplemente... No puedo... :'( 
Creo que todos sabemos la cantidad de personajes memorables que tiene esta película... Desde el pobre Zazú (que yo creo que sólo necesita un abrazo... bueno y una valeriana), hasta el personaje más sabio a la vez que divertido y probablemente uno de mis personajes favoritos de Disney, Rafiki. Y no podemos olvidarnos de los secundarios más famosos de todos los tiempos: Timón y Pumba. Debo decir que personalmente en cuanto a secundarios prefiero a otros, pero Timón y Pumba ya son personajes míticos de Disney, además la canción "Hakuna Matata" ocupa el puesto 99 en las 100 mejores canciones de película (por los pelos, pero allí está). Y ya que hablo de canciones, tenemos otra joya en cuanto a banda sonora. Hans Zimmer, Tim Rice, Mark Marcina y Elton John. Estos cuatro personajes son unos auténticos héroes. No hablo sólo de las canciones, que obviamente son grandiosas, sino de cada segundo con música de fondo en el clásico parece que estés allí, que puedas alargar la mano y acariciar a Simba... ¿Oh dioses, quién más quiere hacer eso?
En resumen, El Rey León es una película que lo tiene todo. Tiene acción, comedia, romance, drama, enseñanzas, motivación, momentazos épicos, banda sonora espectacular, canciones igual o más espectaculares y personajes genuinos e inolvidables.
Y ya que la gran mayoría de los que me leéis sois mexicanos... Por favor, id a ver el musical! Yo fui a verlo cuando estuvo en Madrid y ha sido el mayor espectáculo que han presenciado mis sentidos.
Bueno, ésto es todo, supongo.


No me he ido de la mano escribiendo, qué va... No es como si ayer empezase a las diez de la noche y a las dos tuviese que dejar la entrada a medias para irme a la cama y hoy la haya estado acabando después de comer... Eso no ha sucedido nunca ^-^''
Pero bueno, era evidente que si este blog está dedicado a Disney y tenía que hablar de mis clásicos favoritos... Pues la cosa se alargaría, obviamente. 
¿Cuál es vuestro top 10? Si no habéis muerto por la entrada de blog más larga de la historia me gustaría que me lo dijerais!
Y también saber en qué estáis de acuerdo, cuáles de los clásicos que he puesto os despiertan más sentimiento, en qué creéis que voy errada... Soy todo ojos!

Besitos!

-Lily


Para amantes de este otro fantástico clásico, me gustaría deciros que la canción "Beauty and the Beast" ocupa el puesto 62 en las 100 mejores canciones de película. No podía irme sin mencionar algo de este maravilloso clásico que he dejado tan relegado.




martes, 25 de agosto de 2015

Cándida

Hola neverlanders!

Antes de leer ésto debéis saber que:

-Es la primera vez que toco este género (no sabría como describirlo).

-En principio tenía 8 páginas y tuve que resumirla para que ocupara 6.

-Es el relato con el que participo en este concurso de Alexa, y os animo a todos a participar: 
http://alexaliana.blogspot.com.es/2015/08/noticiaconcurso-relatos.html

-Espero que lo disfrutéis ;)



Cándida

No recuerdo cuando nací. Tampoco recuerdo como llegué a casa de los Beaulieu. Mi primer recuerdo es y siempre será ella, mi dulce Annette mirándome con ojos rebosantes de júbilo.

-Eres tan bonita… Creo que eres lo más bonito que he visto en mi vida. ¡Y además eres tan parecida a mí! –Me cubría de besos babosos y abrazos efusivos que despeinaban mis perfectos tirabuzones, pero no me importó. Qué digo. Ojalá volviese a estar tan despeinada y arrugada como entonces.

-¿Entonces quieres llamarla “Annette”, cariño? ¿Cómo si fuese una pequeña tú? –Intervino el señor Beaulieu. Se veía que profesaba la misma adoración por su hija que ella profesaba hacia mí.

-¡Oh no, pobrecita! Yo jamás seré tan bonita como ella. ¡Mírala, parece toda una princesa! –Contestó Annette alarmada. Ernest Beaulieu me miró levantando una ceja, evidentemente consternado porque su pequeña no quisiese compararse conmigo. ¡Si me había traído allí precisamente por eso!

-Con que parece una princesa… Sí, puede que sí. ¿Qué te parece llamarla “Princesa” entonces?

A Annette se le escapó una carcajada.

-¿”Princesa”? Ya no tengo cinco años, además ya tengo muchas muñecas cuyo primer nombre es “Princesa”. Papá, ¿qué te parece algo más sofisticado, algo digno de ella? ¿Qué te parece llamarla “Duchesse”?

Ahora fue Ernest quien rió en voz baja.

-¿”Duchesse”? ¿No la llamas “princesa” para llamarla “duquesa”? ¡Qué poca imaginación! ¿Es que tienes cuarenta años? –Era evidente que quería picar a la pequeña Annette, pero ella era demasiado pequeña para entender los tonos y le sacó la lengua ofendida.

-¡Pues sí! ¡Se llamará Duchesse y ahora es mi mejor amiga, es más amiga mía que tú! Vamos, Duchesse, ¡ni lo mires! Te presentaré tu nueva casita.

Mi nueva casita era perfecta. Llegaba casi hasta el techo de la habitación de Annette, tenía la fachada azul celeste con motivos de enredaderas y flores silvestres pintadas en ella. También había infinidad de muñecas de todos los tamaños y formas aunque, no es por echarme flores, ninguna era tan bonita y delicada como yo. En eso mi Annette estaba de acuerdo.

-Oh, Duchesse… Si con esos ojos de cristal pudieses ver… Ojalá pudieses ver, me encargaría de colocarte siempre frente al espejo para que te dieses cuenta de lo preciosa que eres.

Puedo ver, Annette, puedo ver, le gritaban mis pensamientos. Por suerte o por desgracia, las otras muñecas también podían ver. Jamás sabré si lo que pasó fue culpa de ellas, de sus celos. Me gustaría pensar que no fue así. Las muñecas estamos hechas para ser receptores de amor, para acumular el amor que nos dan nuestros dueños y corresponderlo. Cuando Annette se enamoró de mi descuidó en parte su gran colección de muñecas. Nunca llegó a olvidarlas ni abandonarlas del todo, pues el amor de esa dulce niña era infinito. Claro, que eso lo digo desde mi punto de vista. Yo en esa época era feliz, ajena a cualquier preocupación. Me alimentaba del amor de Annette y ella se alimentaba del mío. Cuando ella me cepillaba los tirabuzones frente al espejo deseaba con todo mi corazón que mis manos no fuesen duras y rígidas para poder abrazarla y fundirme con ella para siempre. Cuando yo le cepillaba su rubia melena mientras dormía, ella susurraba mi nombre en sueños. Y así las dos fuimos felices durante lo que me pareció una eternidad, aunque ahora me parece menos que un suspiro.

-¿Sabes, Duchesse? Mañana llegará mi madre de Bruselas. Te llevaré conmigo a la estación de tren.

Imaginé una Annette adulta, con un delicado vestido de encaje morado oscuro, con sus preciosos rizos rubios recogidos por detrás y cayendo en cascada sobre su espalda.

-Mamá es muy bonita. Se parece a mí, pero tiene el pelo más oscuro. Dice que es posible que con el tiempo a mí también se me vuelva castaño. ¡Pero yo quiero ser siempre rubia! ¡Imagínate que bien luciría un vestido de encaje morado! ¿Verdad que quedaría mejor en contraste con un cabello rubio, Duchesse? Además, si dejase de ser rubia ya no me parecería a ti, y eso me rompería el alma.

Sonreí para mí. Le había llegado el pensamiento que había tratado de transmitirle. No siempre funcionaba, pero le estaba cogiendo el truco. Nadie se imaginaría que mi Annette y yo realmente nos comunicábamos. Nunca existirá un lazo tan fuerte como el que tenía con mi niña.

-A veces me imagino que me hablas, Duchesse. ¿Será verdad? Quizá como no tienes voz me hablas con la mente, quizá a veces se me ocurren cosas gracias a ti. Veamos… ¡Acabo de pensar en que mamá traerá toda una maleta de vestidos hechos a mano para todas mis muñecas! ¿Me lo has transmitido tú?

No, no se lo había transmitido. En ese entonces no sabía que la madre de Annette era una de las modistas más aclamadas y bien pagadas de Francia. Pero me hizo gracia que estuviera tan cerca de la verdad. Esa misma noche, cuando le cepillaba el cabello le susurré al oído.

-Te quiero. Te quiero, Annette. No sé de dónde vengo, no sé por qué soy una muñeca y no una persona, no sé quién me fabricó, ni si me pintaron a mano. Sólo sé que fui hecha para amar, para amarte a ti, y nadie te querrá tanto como yo, jamás. Eres mi niña, mi dulce niña rubia de ojos soñadores y nadie nos separará jamás. Te amo y siempre te amaré.

Por un momento me pareció que mi Annette se frotaba los ojos y me miraba, clavaba su mirada en mis ojos de cristal y sonreía. Luego cerró los ojos y su respiración volvió a ser pausada y constante. “Yo también te amo, Duchesse” susurró en sueños. O despierta. Supongo que nunca lo sabré.

Esa mañana la nodriza-institutriz de Annette la despertó temprano pese a ser domingo. “¡Arriba señorita Annette! ¡Usted y el señor deben ir a buscar a la señora Clementine a la estación! Permítame que pase a acicalarla para tal digna ocasión.” Annette pegó un bote de la cama.

-¡Es el día Duchesse, es el día! ¡Hoy conocerás a mamá! ¡Oh, ojalá me haya traído vestiditos hechos a mano para mis muñecas! Estarías tan hermosa en un vestidito todo con volantes… Parecerías un angelito.

Mi Annette sí que era un angelito. Se levantó rápido y con la ayuda de la institutriz se enfundó en un vestido blanco con encajes violetas en el cuello, las mangas y los bajos de la falda. Mientras la institutriz le cepillaba el pelo y se lo llenaba de lacitos violetas, ella hacía lo mismo con mi pelo. Realmente parecíamos la misma persona. Ojalá así fuera.

Mi niña me abrazaba con fuerza contra su pecho y con la otra mano sostenía un paraguas que apenas la protegía de la llovizna pegajosa de París. Notaba su corazón latir con fuerza, notaba su emoción por encontrarse con su mamá. Yo ardía en deseos de conocer como sería una Annette en mayor, mejor dicho… Una Duchesse en mayor.

-¿Sabes Duchesse? Te contaré un secreto… -Susurró Annette dando brincos para seguir el paso de su padre por las transitadas calles parisinas- ¡A mami le encantan las muñecas! Muchas de las que tengo eran suyas cuando tenía mi edad… Por eso sé que le encantarás. Sólo ¡mira la cara que se le pondrá al ver tal preciosidad!

Mi niña no podía derrochar más alegría y eso me hacía sumamente feliz. Los latidos de su corazón frenético contra mi pecho me parecían la música más angelical del paraíso. Entonces paró en seco y las lágrimas empezaron a rodar por sus perfectas mejillas, oh, una muñeca nunca debería ver eso. 

Pero advertí con alivio que eran lágrimas de felicidad.

-¡Mira papá! ¡Es mamá, allí la veo! ¿La ves? ¿La ves, papá? Lleva un vestido verde oscuro y unos señores le están ayudando a cargar su equipaje en el carro. ¡Es ella! ¡Mamá! ¡Mami!

El señor Beaulieu no pudo ocultar una benevolente sonrisa al ver a su querida esposa en la acera de enfrente y al oír los grititos de emoción de la pequeña Annette. Entonces, mi niña se zafó del brazo de su padre que le rodeaba los hombros y arrancó a correr hacia su madre. “¡Mamá! ¡Mami!” gritaba mientras corría hacia la mujer al otro lado de la vía. No podía, o no quería escuchar las llamadas de su padre para que volviera a su lado hasta que los peatones pudiesen pasar. La mujer levantó la mirada hacia nosotras, empapadas de lluvia y corriendo sin control para abrazarla. Una carcajada de pura felicidad iluminó su rostro, antes de que éste se crispara para siempre. Entonces, el señor y la señora Beaulieu gritaron a la vez “¡¡CUIDADO!!” y Annette fue golpeada por un caballo que tiraba de un carruaje, para después ser aplastada por el mismo. El cochero trató de parar, pero no a tiempo. La niña yacía justo bajo el carro. No pude contenerme. Hice lo que una muñeca jamás debe hacer.

-¡¡ANNETTE!! –Grité con todas mis fuerzas sobre su cuerpo inerte- Annette, por favor reacciona. ¡Annette! Por favor, no te mueras, eres todo mi mundo y yo soy el tuyo. ¡Annette, por favor!

No escuchaba el barullo de voces que se arremolinaban alrededor del carro, no vi como trataban de tirar de su brazo inmóvil para sacarla de allí abajo. Sólo veía los hilos de sangre que salían de su nariz y su boca.

-Annette… -Lloraba, sollozaba, gemía- Annette, eres mi ángel, eres mía, yo soy tuya… Annette, no puedes morirte. Annette no te mueras… No…

Sus ojos vacíos parpadearon un instante. ¿No estaba muerta? Me miró. Y yo la miré. Con el brazo que no tenía roto levantó una manita temblorosa que me acarició el pelo. Yo cogí su mano entre las mías de porcelana, para que supiera que estaba con ella, que nunca la dejaría.

-No te vayas, Annette… No me dejes. –Supliqué. Una única lágrima surcó la mejilla ensangrentada de mi niña. Tenía tanto miedo como yo. Coloqué la mano que aún le sostenía junto a mis labios, en un suave y duro beso. ¿Qué más podía hacer para consolarla?

-No me dejes. –Sollocé por última vez. Annette parpadeó y sonrió costosamente.

-No te dejaré, Duchesse. –Susurró. Entonces cerró los ojos.

-¡ANETTE!- Chillé con desesperación.

Antes de que terminara mi grito agónico consiguieron derribar el carro de lado, para encontrarse a la niña fallecida con una muñeca de porcelana sobre su pecho, manchada con su sangre y gritando de dolor. Recobré la compostura en menos de que asimilaran lo que habían visto y me dejé caer sobre su pecho inerte, empapándome aún más con la sangre de mi Annette. Todos parecieron olvidar lo que habían visto por un instante y se lanzaron sobre la pequeña, intentando inútilmente reanimarla.

Pero Clementine, la madre de Annette, supo lo que había visto.

Dos semanas después de la muerte de mi pequeña, la señora Clementine entró en su alcoba para sentarse sobre su cama y respirar los resquicios de aire con olor a Annette que aún quedaban en el cuarto. En algún momento de su plegaria abrió los ojos, y allí nos encontramos, cara a cara. Yo estaba sentada en mi lugar de la casita de muñecas, con el vestido aun manchado de sangre, y ella tenía los ojos casi tan rojos como las manchas de mi vestido. Entonces pareció recordar lo que su mente había omitido. Me gustaría decir que no fue dueña de sus actos, pero las muñecas estamos hechas de sentimientos, y por eso sabía que era puro odio lo que la madre de mi Annette desprendía.

-¡TÚ! –Chilló fuera de sí- ¡Tú, maldita loca, maldita zorra del diablo!

Me agarró y me estrelló contra el suelo sin piedad. Mi cara se partió en dos con un chasquido que me recordó al de los huesos de Annette cuando se quebraron bajo el peso del caballo.

-¿¡Por qué lo hiciste?! ¿Por qué? ¿Por qué, por qué, por qué, por qué? –Con cada sílaba me propinaba una patada que me estrellaba contra la pared. Me hice un ovillo y me protegí con mi cuerpo acolchado, aunque mis manos se agrietaban con cada golpe.

-¡Eres un monstruo! ¡Eres un monstruo del demonio! ¡Has matado a mi hija! ¡Lo he visto! –Volvió a cogerme y me volvió a estampar violentamente contra el suelo, esta vez caí boca arriba y mi cráneo de porcelana también se partió. Vi su cara, roja de ira, de miedo, de rabia… Esa cara que tanto se parecía a Annette, incluso que se podía parecer a mí… Volví a romper las reglas.

-Yo la quería… -Fue lo único que pude decir. La señora Clementine profirió un grito de auténtico terror al oír mi voz y salió corriendo de la habitación. Nunca nadie más volvió a entrar allí.

Mientras, tumbada boca arriba escuchaba las carcajadas de las otras muñecas provenientes de los estantes. Princesse, Blanche, Sirène, Rose, Princesse Brigitte, Tournesol, Princesse Isabelle, Princese Bernardette… Todas me miraban con esas caritas angelicales, esos ojos vidriosos y esos labios tan pulcramente perfilados. Ciertamente parecían ángeles de la muerte, con su aspecto inocente combinado con las carcajadas diabólicas que tronaban dentro de mí. La pesadilla parecía no tener fin, duró horas e incluso días enteros. A veces reían, a veces imitaban la voz de mi Annette como cuando me decía “¡Eres preciosa, Duchesse!”, a veces me imitaban a mi misma con voces ridículas “Yo la quería, yo la quería… ¡Yo la quería bajo tierra, ja ja ja ja!”. ¿Realmente tenía a las demás muñecas provocándome ese infierno o todo estaba en mi cabeza? ¿En qué cabeza? ¿En una cabeza de porcelana partida por delante y por detrás? ¿En una cabeza que es sólo carcasa cubierto de pelo sintético? Pero ah, qué equivocada estaba si creía que el infierno era sólo aquello. Cuando ya había perdido la cuenta de los días que llevaba tumbada en el suelo totalmente desportillada y sometida a las carcajadas y burlas de las rencorosas muñecas… Entonces empezó el fuego. Como estaba en una especie de trance traumático no me di cuenta de que la casa se estaba cayendo a trozos hasta que efectivamente empezó a caerse a trozos. El suelo de madera se rompió y yo me precipité hacia la cocina que había justo debajo. Las voces no cesaban en mi interior “yo la quería, yo la quería, yo la quería sepultar, yo la quería quemar, yo la quería matar”. Hice un esfuerzo arrastrando mis miembros rotos por el suelo de la cocina cuando me encontré tumbada en el suelo, medio asfixiada por el humo y con la carne prácticamente crepitando, a la señora Clementine. Una mueca de sufrimiento surcaba su cara, pero eso no evitaba que cuando nuestras miradas se cruzaron me enseñara una sonrisa enfermiza. Con esfuerzo levantó una mano (igual que mi Annette en sus últimos suspiros)… Inmediatamente la perdoné. La agarré con mis manitas rotas y me la acerqué a los labios… Cuando vi que dentro de su puño cerrado había un mechero de cocina. El que había provocado el incendio que estaba quemando la casa con ella dentro.

-Tú no la querías, monstruo. Nunca más harás daño a nadie. –Dijo con voz asfixiada.

Ésas fueron sus últimas palabras. Exhaló su último aliento contaminado de humo aún sin dejar de sonreír desquiciadamente con el cuello girado hacia mí. Entonces me di cuenta de que mis tirabuzones rubios se estaban prendiendo como una mecha. Yo tampoco aguantaría demasiado y acabaría reducida a cenizas. Me arrastré lo más que pude del cuerpo de la señora Clementine, y sin dejar de oír las carcajadas diabólicas (“yo la quería asfixiada, yo la quería desfigurada, yo la quería muerta…”) me hice un ovillo en un rincón y decidí morir. Mi último pensamiento fue, por supuesto, para Annette. “Ahora estaremos juntas, mi niña…”
  
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 

Me despierto en los brazos de una joven. No es Annette.

-Ya hemos llegado. Perdona por llevarte en una bolsa, no quería que te mancharas –Está claro que está hablando y que me habla a mí, pero no sé por qué.

No es Annette. No es ni siquiera una niña. Debe tener unos veinte años y su aspecto se aleja mucho de la pureza y la perfección de mi pequeña. Tiene el pelo rubio oscuro y recogido de cualquier modo, su cara no es inmaculada sino que está surcada de pecas (¡qué poco estético!) y viste con colores chillones. ¡Y pantalones! Válgame Dios, ¿realmente después de todo lo que he amado he acabado en el infierno?

-Qué bonita eres, pareces toda una princesa.

¡¿QUÉ?! Ya había oído antes esas palabras… Está bien, Duchesse, ya no hay voces en tu cabeza, sal de este letargo y dile a esta estúpida intento de… lo que sea, que deje de tratar de parecerse a Annette. Clavo mis ojos de cristal en los suyos y descubro que también son azules. Y no sólo eso, a pesar de ser claramente una adulta joven me mira con la misma ilusión con la que antes me miró mi pequeña…

-Lo que debes haber pasado. Es toda una aventura comprar muñecas antiguas en un mercadillo. Deben haber visto tanto, tener tantas historias que contar…

¡Y sigue hablando! ¿Y qué es eso de antigua? ¿Mercadillo? Por el rabillo del ojo veo que tiene bastantes muñecas en la habitación y pienso en todas las palabrotas que me sé. No es momento para ponerme fina. ¿Realmente me merezco pasar por esto otra vez?

-Bueno, creo que aquí, al lado de Nieve estarás bien. –Me pone con cuidado al lado de una muñeca de porcelana pelirroja, con una expresión alegre y pícara en su rostro esculpido. “¿Dónde demonios estoy? ¿Quién es ésta?” Oigo en mi interior una carcajada suave de la tal Nieve. “No te preocupes, nueva. Lily nos cuida bien. Mira a las demás, ¿no te parecen felices?” Venga, a ver con qué clase de locas me toca compartir mi penitencia en el infierno. Me sorprende ver que la mayoría de muñecas son de plástico, no de porcelana. De hecho Nieve y yo somos las únicas. “Además es pobre…” Pienso para mí. “¡Oye tú! ¡La nueva!” Alguna muñeca de plástico con voz de pito me está hablando. Veo que es una especie de imitación de hada, pero excesivamente grande e hinchada. Parece un bebé enfermo sobre dos piernas. “No te pases, ¿o te crees que no te oigo? Deja de hacerte la remilgada y disfruta, ¡estás en casa de Lily!” Está bien, esta chica pobre y descuidada se llama Lily. Y es mi nueva dueña en el infierno de muñecas. Bien, puedo vivir, o lo que sea, con ello. “¿Pero de qué infierno hablas pequeña remilgada? ¡Deja de quejarte y disfruta, que sólo se vive una vez!” Yo no estaría tan segura, intento de hada… “Me llamo Campanilla. Y deja de quejarte, que ahora viene la mejor parte… ¡Vas a saber cómo te llamas tú!” Esto ya es el colmo. Yo ya sé cómo me llamo. Me llamo Duchesse y soy la muñeca de Annette. Debo encontrarla. Debo salir de aquí. “Ni se te ocurra” Me advierte Nieve. “No eres la única que lo ha pasado mal, al ser una muñeca antigua debes haber vivido mil vidas, pero aquí Lily te cuidará bien, ella nos adora a todas. Así que ni se te ocurra hacerle daño. Quieta y calladita, como todas.” Pero es que no sé donde estoy… Lo último que recuerdo es a la señora Clementine… “Estás en Barcelona, y estamos en agosto de 2015. No sé quien fue Annette, y seguro que la querías, pero ahora Lily se ha preocupado por rescatarte de un mercadillo y llevarte con nosotras. Dale una oportunidad.”

¡¿QUÉ?! ¡¿DOS MIL QUINCE?!

-Sí, desde luego que quedas bien al lado de Nieve. Tú quedarías bien en cualquier sitio. Tan rubia, tan blanca, con este vestidito precioso… Pareces un ángel. Tan cándida. Así te llamaré. Te llamarás Cándida.


Cándida. No suena mal. De acuerdo, le daré una oportunidad. 


Cándida en su nueva casa con Campanilla y Nieve.

Cándida delante del ordenador, con el documento que cuenta su historia.


jueves, 20 de agosto de 2015

He vuelto! Felicidades a las cumpleañeras!

Hola neverlanders!

Así es, he vuelto de vacaciones y me preparo para dar mucha guerra en los blogs!
Antes de empezar, algunos me habéis preguntado que tipo de problema de salud tuve, bien para resumir tengo el Síndrome del Ovario Poliquístico, lo que en si es bastante común en las mujeres, se trata con anticonceptivas orales y no tiene por qué dar problemas aunque sí es verdad que afecta un poco a la fertilidad... Bueno, la cosa es que hasta dar con los quistes se llegó a pensar desde que estaba embarazada a que tenía úlceras en el estómago e intestinos, o hasta en el peor de los casos cáncer. 
Pero por suerte estoy aquí con mis quistes en mis ovarios y mis trompas de falopio que me están desapareciendo con anticonceptivas y de momento estoy bien. Así que... Ya podemos empezar :D Supongo que con un hola, no?
Hola humanos! (no he podido resistirme, la vi hace poco y me enamore de Mavis!)
La verdad es que tengo muchas, muchas cosas que contar (como visteis en anteriores entradas tengo muchas entradas pendientes que me gustaría compartir) y más que se me ocurrirán, pero quiero dedicar esta entrada a felicitar a dos chicas geniales que cumplieron años hace poco y que se lo merecen todo! 

El 16 de agosto fue el cumple de Amalia "Amy" Pérez que cumplió 19 años!
Felicidades Amy!
Qué te puedo decir a ti que no sepas si hablamos a diario? Eres alguien muy especial en mi vida, si te digo la verdad cuando entré en la Comunidad Disney no me esperaba que acabaría siendo tan amiga tuya, realmente eres un apoyo diario, alguien con quien me río, alguien con quien comparto mis experiencias. Es muy gratificante saber que alguien en algún lugar (aunque sea tan lejos T^T) te escucha y te entiende. La amistad que hemos entablado tú, Liv y yo espero que no se pierda nunca porqué es única. Por favor que quede para la posteridad la videollamada más esperada de la historia!
Contigo es fácil ser yo misma y no tener vergüenza de nada (hasta sabes cuanto peso jajaj), y por tu parte, sé que eres una chica tímida pero con nosotras y conmigo has mostrado tu lado más divertido y encantador y yo personalmente me he enamorado!
Espero poderte felicitar muchas más veces! Te quiero mil!


El 17 de agosto fue el cumple de Sandy Castillo que cumplió 18 años!
Felicidades Sandy!
No te voy a decir las tonterías de ser mayor de edad que hace dos años pasé por eso y puede ser cansino... En resumen, puedes ir a la cárcel, casarte y todas esas chorradas! Pero espero que el ser mayor de edad te haya dado una mejor perspectiva sobre ti misma, pues siempre has sido capaz de todo lo que te has propuesto, pero espero que ahora tengas una motivación extra. 
Hace bastante que no sé de ti, y eso que eras antes de las bloggers con las que más me hablaba. Además fuiste la primera en comentarme! No sabes lo importante que fue eso para mí, me diste la esperanza que con este blogucho de tres al cuarto podía hacer cosas divertidas y que le interesaran a alguien. 
Supongo que has tenido un verano complicado con las cosas de la universidad y has estado ausente, pero que cuando decidas volver a ponerte en blogger al 100% de nuevo yo seré la primera que estaré aquí apoyándote como tú me has apoyado siempre a mí. Eres de las mejores personas que hay por aquí, siempre sincera, buena y pensando en hacer feliz a todo el mundo. Pues yo espero que tú seas feliz! Te quiero!


Bueno, sé que los regalitos no son gran cosa, pero ambas sabéis que sois chicas maravillosas y que os quiero un montón y os deseo lo mejor.
Para acabar, también os he hecho unos cuantos iconos de Ariel y Elsa (la princesa favorita de Amy y Sandy respectivamente) para que los uséis como queráis (y bueno ya que estamos, los que no cumplen años también xD). No son tan buenos como los que haces tú Amy, pero aquí están ^^'







Bueno, ésto es todo! Antes de empezar con el bombardeo de entradas que tengo previstas, quería hacer un pequeño huequecito para estas dos auténticas princesas. 
Un abrazo enorme a las dos, y Sandy perdona si no te pude felicitar en tu momento!

Y sobretodo, recordad que por mucho que pasen los años...
Besitos!

-Lily
¿Próxima entrada?
Vosotros decidís: Descubriendo Pixie Hollow, Mitología Disney, Top 10 películas Disney, reseña "El Secreto del Libro de Kells", análisis de algúna princesa... ¡Vosotros decidís!

PD: No olvidéis votar en la encuesta del mes al mejor clásico renacentista!